Estropajo natural biodegradable

Poco después de publicar en el blog el tutorial sobre bayetas y trapos Zero Waste me di cuenta de que los estropajos a ganchillo que había hecho reutilizando lanas sintéticas que tenía por casa tendrían un mejor tacto y mayor sostenibilidad si utilizaba un material natural biodegradable, por ejemplo la yuta.

Ese verano fui de vacaciones a Mallorca y aproveché la ocasión para ir a la típica tienda de senaias, cestas y artesanía de mimbre a comprar un rollo de yuta para hacerme estropajos naturales a ganchillo. Caminando por Palma fui directa a una mimbrería cerca de donde yo vivía.

Mimbreria Vidal Palma Mallorca

Le comenté mi idea al señor tan majete que lleva la tienda y me enseñó decenas de rollos de cuerda yuta y similares. También me dijo que vendían, ya hechos, estropajos de esparto de toda la vida. Así que me compré tres estropajos ¡por menos de 2€!

Lo empecé a usar en cuanto volví a casa y desde entonces le damos uso diario. Eso fue hace dos años y medio y mira cómo va la cosa:

Mi intención hoy es motivarte a sustituir los estropajos de plastiquillo que se tienen en la cocina por estropajos esterilizados de esparto de toda la vida. Con sustituir no me refiero a que tires los anteriores, si no que cuando ya no den para más y necesites comprar nuevos, te plantees hacer este sencillo cambio sostenible porque…

  • los estropajos/esponjas sintéticos habituales desprenden partículas de plástico por el fregadero y son un producto de usar y tirar que en muy poco tiempo se convierten en un desecho no reciclable;
  • en cambio los estropajos de esparto contienen solo fibras naturales biodegradables por lo que no contaminan el agua, duran muchísimo tiempo (años), son fáciles de limpiar y desinfectar y son baratísimos (0,50€ aprox). El esparto es una planta de la familia de las gramíneas por lo que al ser biodegradable y compostable puede acabar en tu compostadora o la de tu amiga. Qué maravilla, ¡son la opción Zero Waste de antaño, de cuando ni siquiera existía tal concepto!  :)

Eso sí, al comenzar a usarlo deberás tener un poco de paciencia para cogerle el truquillo. Como en casi cualquier cambio a un producto natural, hay que superar un pequeño período de habituación. Por eso comparto contigo a continuación un par de truquillos para que el cambio al estropajo natural te sea más llevadero:

– Después de cada uso, lo frotas bien con agua caliente para limpiarlo. Se irán desprendiendo fibras, no pasa nada.  Te recomiendo deshacer de vez en cuando la bolita/nido para poder limpiarlo bien. Yo a menudo le doy un flush de vinagre blanco para que se desinfecte y además ayude a que no se generen malos olores. Al terminar lo dejas en una superficie que permita que la humedad se escurra y el estropajo se seque de un uso a otro.

– Puedes desinfectarlo más eficientemente metiéndolo húmedo en el microondas durante unos segundos.

– Con el paso del tiempo se irá haciendo más fino y podrás desenrollarlo para limpiarlo bien. Una vez limpio, lo estiras, le das dos vueltas sobre tus dedos y haces un nudito para formar una bolita o nido.

Y esto sería todo por hoy, ¡larga vida al estropajo de esparto! los 0,50€ mejor invertidos de la historia.

Me encantaría leer tu/s opinión/es :)

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